22 de diciembre de 2010

Aquesta Villa y Corte no se arrenda

Despavesen vuercés las linternas, cofrades de la Liga, que aqueste día de hoy, inicio de las festividades habituales en sacrosantas fechas -Natividad, Despedida de Año y Epifanía de Nuestro Señor-, sea día de mucho regocijo y poco recogimiento, que si vuestras mercedes tienen a mal no haber atrapado a ese que llaman Gordo de Navidad (aunque mis candiles no hayan visto a ningún carillena por los alrededores), no empiecen a plaguear ni berrear como si fueran cartujos recién enseñados, que para aliviarle sufrimientos aquí tienen vuercés al Jaquetón del Potro, que con el beneplácito del amanuense y covachuelista maese Ricardo de Ibaña (Hombre de Negro por mal nombre), les dejo encima de la tabla de esta atarazana el ilustrado y siempre provechoso libro que el morcillo escribano de garras manchadas de tinta escribiera años atrás intitulado Villa y Corte, un añadido útil y beneficioso -indispensable que diría algún mostrenco- para utilizar el juego de roles de Aquelarre en aquestos días de nuestro buen rey y señor don Felipe Cuarto de su nombre.
¡Cójanlo, pardiez! ¡No me hagan malgastar saliva en balde! Que no les pido ni montante ni charneles por él, que es un regalo de Natividad, una ofrenda que se les da como las monedas, de vellón...

Lo que aquí, mi buen amigo el Jaquetón, viene a querer decirles en su germanesco lenguaje es que como regalo de Navidad, aquí tenéis el viejo suplemento para Aquelarre, Villa y Corte, que permitía jugar en el siglo XVII, gracias a la generosidad de Ricard Ibáñez, que me ha permitido dejarlo colgado aquí.

Feliz Navidad y que tengáis un estupendo Fin de Año.

20 de diciembre de 2010

Ya huele a América...

"Los de la carabela Niña también vieron otras señales de tierra y un palillo cargado de escaramujos. Con estas señales respiraron y alegráronse todos."
Diario de Viaje de Cristobal Colón (11 de octubre de 1492)

Ya tenemos portada, señores. Y como siempre, de Ráulo, que es un fenómeno. Dentro de poco, a la espada y al compás, más y más y más...


19 de diciembre de 2010

Los Caballeros de la Mesa del Comedor (Versión Aquelarre)

Esta mañana me he llevado una grata sorpresa cuando he visto mi careto convertido en personaje de cómic en una versión aquelarrera de Los Caballeros de la Mesa del Comedor, gracias al trabajo de un buen amigo, de  un esforzado historiador y de un gran colaborador, Juan Pablo alias Lindelion, que además de saber de latines, árabes, librojuegos y de la vida cotidiana en la Roma imperial -entre otras muchas cosas-, ha demostrado que también es capaz de ofrecer, con buen humor y amistad, un retrato de algunos de los que hicimos posible la tercera edición de Aquelarre.

De izquierda a derecha: Ricard, un servidor, Lindelion, Pedro y Hardeck.
Si quieres leerlo, pásate por su blog, La Fortaleza de Manpang (cuantos recuerdos de Brujos y Guerreros me trae ese nombre, pardiez). Y ya que pasas por allí, echalé un vistazo al resto del blog: creo que no hay nadie en el mundo que sepa tanto de librojuegos y de juegos de rol históricos como Lindelion. Además, aunque es un chico modesto y nunca lo reconocerá, creo que es capaz de darle sopas con honda a muchos catedráticos de historia medieval, el tío.

Si me tuviera que quedar con algo es con la descripción de cada uno de los protagonistas (lo del "orden y el espíritu conciliador" me ha llegado al alma), además de por la esbelta figura que tiene mi avatar (ojalá me viera yo alguna vez así).

Gracias de nuevo, Lindelion. Te debo otra ronda en el Poney Pisador, rambleño...

8 de diciembre de 2010

Entrevista en Más que Rol

Hace unos días, Enigma, del podcast y blog Más que Rol, y éste que os escribe se vieron durante un rato en la taberna del Skype, y allí charlaron sobre lo divino y lo humano, centrándose especialmente en la creación de juegos de rol y, en particular, en la nueva edición de Aquelarre ahora que tan poco parece que queda para que lo tengamos finalmente en nuestras manos.

Sí os interesa el tema, pasaros por su blog, por su espacio en Ivoox o pulsar directamente en este enlace. Advierto que escucharme es como deleitarse con las flautas cósmicas de Azathoth, pero con acento "cordobé", o sea, que la pérdida de Cordura está mucho más que garantizada (yo mismo he sufrido una locura temporal al escucharme a mí mismo). Luego no digáis que no os he advertido...